ARTICULO

EL IMPACTO DE LAS NIC EN LAS COMPAÑIAS DE SEGUROS

José Moreno Codina

Socio-Director de Tillinghast-Towwers Perrin

 

Mucho es ya lo que se ha escrito y hablado de la entrada en vigor de las NIC y, a pesar de ello, todos los profesionales afectados saben que aún falta mucho por clarificar en el sector asegurador.

Uno de los aspectos pendientes de clarificación es el relativo a la definición de contrato de seguro. La definición en ED5 habla de «riesgo significativo». Esta definición no presenta problemas en las pólizas de ramos generales o de temporales de Vida, pero produce problemas de clasificación en los demás productos de Vida-Ahorro.

Sin embargo, el Banco de España ha pedido a Bancos y Cajas que para el 2005 adopten las NIC, con lo que las respectivas subsidiarias de Vida van a tener que seguir este calendario para poder consolidar la puesta en equivalencia en bases homogéneas.

Por su parte las multinacionales, después de las convulsiones de los mercados de los años 2001 y 2002 han empezado a mejorar la tradicional publicación de su «embedded value» (valor intrínseco) con lo que ha empezado a denominarse en los mercados de capitales por parte de los analistas financieros «Market–Consistent Embedded Value».

El coste de las garantías existentes en el balance y por tanto la medición del riesgo existente entre las posibles interacciones del activo y el pasivo, subyacen en los cambios de criterio de valoración y de criterio contable.

Existe una implicación directa con el cálculo del capital necesario ajustado al riesgo de la compañía y por tanto con Solvencia II.

Por lo tanto, la capacidad de construir modelos estocásticos que reflejen el comportamiento del balance y del negocio en una amplia gama de situaciones, va a ser necesaria para gestionar adecuadamente la compañía.

El núcleo del cambio para las compañías de seguros va ha ser la necesidad de contar con las herramientas y con la metodología para conocer mejor y medir mejor su exposición al riesgo en una situación dinámica.

Esto sin duda es una buena noticia para los inversionistas, los profesionales y para los consumidores y es donde creo que reside la importancia del nuevo reto para las Direcciones Generales de las Compañías de Seguros.