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Nº 20 - Junio/Julio 2002 |
Artículo
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ENVEJECIMIENTO
Y DISCAPACIDAD DE LA POBLACIÓN ESPAÑOLA por
Irene
Albarran1, Mercedes Ayuso2, Montserrat Guillén2
y Malena Monteverde2 1Universidad
de Extremadura, 2Universidad de Barcelona. España,
de la misma manera que el resto del mundo, está viviendo un proceso de
envejecimiento de la población paulatino a lo largo de décadas. Este
hecho resulta especialmente significativo en los países más
desarrollados donde, en los últimos años, ha cobrado mayor intensidad,
fundamentalmente como consecuencia de la mayor longevidad de las
personas mayores. Dicho proceso ha generado interrogantes sobre la
sostenibilidad de los servicios que una población envejecida requiere. La
población española mayor de 65 años ha pasado de significar el 8,2%
respecto al total en 1960 al 17% en el 2000. La baja tasa de natalidad
que se viene registrando acentúa aún más el fenómeno del
envejecimiento. Esto conlleva importantes efectos económicos, sociales
y aseguradores a medio y largo plazo. El sistema de Seguridad Social,
los servicios de salud, y el cuidado y atención a las personas con
discapacidades son áreas especialmente sensibles a los cambios demográficos
ya que están vinculados esencialmente a las personas pertenecientes a
los grupos de edad más avanzada. Resulta evidente el interés creciente
que están suscitando (tanto en España como en el resto del mundo) los
efectos que tendrá el envejecimiento de la población sobre el número
de personas con discapacidades y los servicios asociados a este grupo de
población. Desde
el punto de vista actuarial inconviente medir simultáneamente la
longevidad y las discapacidades a partir de la desagregación del
concepto de esperanza de vida residual debido a la relación existente
entre ambas. Las
consecuencias del envejecimiento de la población sobre el número de
personas con discapacidad y los gastos en servicios de salud y en
servicios de cuidados de larga duración (long-term
care) se dejan notar tanto en los países más desarrollados como en
los menos desarrollados. El número de personas con discapacidad crecerá
sustancialmente en los próximos años, aunque con comportamientos
diferentes en los países. En los más desarrollados se espera una
estabilización en dicho crecimiento alrededor del 2050 mientras que en
los países menos desarrollados dicho crecimiento continuará para todos
los grupos de edad (Mayhew, 2000). Actualmente
(cifras del INE 2000), en nuestro país las personas con discapacidad se
concentran fundamentalmente en los rangos de edad superiores a los 65 años
(58,74% del total de personas discapacitadas). El número de personas
mayores de 64 años que sufren algún tipo de discapacidad es de
2.072.652 (un 32,2% de la población de ese grupo de edad) y a partir de
los 80 años las tasas de personas con discapacidades aumentan
sustancialmente. Para el grupo de edad comprendido entre 80 y 84 años,
la tasa es del 45% y para el de 85 y más años llega al 55,1%. TABLA
1 Población total, población con discapacidad y tasa de discapacidad Por grupos de edad a
partir de 65 años y por sexos
Fuentes:Elaboración
propia sobre la base de: Proyecciones de población de 1999, INE, revisión
del padrón municipal
de
habitantes a 1 de enero. Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y
Estado de Salud, INE 1999.
TABLA
2
Tasas
de discapacidad para algunos tipos Por rangos de edad de 65 años y más
Fuentes:Elaboración
propia sobre la base de: Proyecciones de población de 1999, INE, revisión
del padrón municipal de habitantes a 1de enero. Encuesta sobre
Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud, INE 1999.
Los
incrementos de las tasas reflejadas en la tabla 2 no son iguales para
todos los tipos de discapacidad. Entre los tipos de discapacidad que
presentan mayores incrementos con la edad se encuentran «realizar
tareas del hogar» (que pasa de una tasa del 6% de la población en el
rango de edad de 65 a 69 años al 38,8% de la población en el rango de
edad de 85 años y más); «desplazarse fuera del hogar» (que pasa del
10,5% al 43,9%); y «cuidar de sí mismo» (del 2,8% al 28,3%). En
general, el resto de las discapacidades también presentan incrementos
significativos. La
existencia de una población cada vez más envejecida sumado a cambios
en las pautas de vida de las familias y a la mayor demanda de calidad de
vida de las personas mayores, conducen a prever un incremento en la
demanda de atención a la población de tercera edad con discapacidades.
El mundo asegurador no permanece impasible ante estos cambios que, sin
duda alguna, van a modificar la manera de percibir el conjunto de la
sociedad. No podemos volver la espalda a un segmento de población que,
en los países desarrollados, va a representar un porcentaje más que
apreciable respecto al conjunto de la misma. Por ello, hemos querido
llamar la atención sobre este asunto que, sin duda alguna, dará mucho
qué hablar en los próximos años. Estos datos tan recientes de la
evolución demográfica de la población española, son la base de un
trabajo de investigación que será publicado próximamente en los ANALES
del IAE. |
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