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Nº 18 - Abril/Mayo 2000 |
Artículo
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La fiscalidad del seguro con el nuevo IRPF y los Unit Linked Mario
berenguer albiac Presidente
de la Comisión Técnica de Personales de UNESPA. Director
General de CAIFOR. El
pasado 1 de enero de 1999 entró en vigor una nueva Ley del IRPF, la Ley
40/1998, que introduce cambios significativos en el tratamiento fiscal
de los seguros de vida, puesto que considera a todos los rendimientos
derivados del seguro como Rendimientos del Capital Mobiliario. Aunque
pudiera considerarse que esta nueva ley da un tratamiento menos
ventajoso al seguro de vida que el que tenía con la anterior ley, de
hecho y considerando los coeficientes reductores de los que puede
beneficiarse el seguro en el medio y largo plazo, pude concluirse que
este instrumento –exceptuando los planes de pensiones que se mantienen
como el producto «estrella» a nivel fiscal- obtiene un posicionamiento
mejor que el resto de instrumentos financieros, como son los fondos de
inversión o los depósitos. El
alcanzar este positivo tratamiento fiscal para el seguro ha sido posible
gracias a la sensibilidad demostrada por la Administración ante los
argumentos presentados por UNESPA.
El sector, actuando a través de UNESPA, se ha coordinado para
aunar esfuerzos y defender aquellos puntos que son comunes a las
diferentes compañías, dejando al margen las posibles diferencias,
basadas principalmente en las especificidades de los diferentes canales
de distribución a través de los cuales operan: el canal agencial, el
canal bancario o la venta directa. De hecho, los tres canales de distribución han mostrado y
siguen mostrando
crecimientos positivos, contribuyendo a la efectiva difusión y
desarrollo del sector. Por
lo que se refiere a las rentas, aunque la nueva ley del IRPF mejora los
porcentajes de tributación, esta mejora resulta incompleta si
comparamos su tratamiento con el de las prestaciones en forma de
capital. Además, el ajuste
de porcentajes era indispensable en el sentido de ajustarlos a las
nuevas tablas a utilizar según el nuevo reglamento de seguros, pero
también debieran de actualizarse los supuestos rendimientos de estas
operaciones conforme los tipos de interés de mercado.
Lamentar pues en este sentido el que no se haya potenciado más
estos productos, que son en definitiva aquellos que mejor cumplen la
función de ahorro-previsión para la jubilación y que pueden restar
presión al sistema público de pensiones. En
1999 y de acuerdo con las cifras de crecimiento del sector de junio del
99, se ha evidenciado una disminución de las primas de los seguros
tradicionales. Esta caída
obedece básicamente a los bajos tipos de interés, que han alcanzado
niveles mínimos históricos, y que han determinado el que las
rentabilidades que las compañías podían garantizar fueran poco
atractivas para los clientes. Esta coyuntura ha causado, de hecho, una
cierta movilización del ahorro hacia instrumentos con un mayor riesgo
de inversión y con una expectativa de mayor rendimiento como es el caso
de los UNIT LINKED. Actualmente
los tipos de interés muestran cierto repunte, por lo que es de esperar
–caso de mantenerse esta tendencia- que a final de año los seguros
tradicionales puedan tener una cierta reactivación. Por
otra parte, una de las novedades más destacadas del año 1999 ha sido
sin duda alguna la respuesta positiva que el pasado 30 de julio emitió
la Dirección General de Tributos a la consulta vinculante planteada por
UNESPA en relación con la fiscalidad de los seguros de vida Unit Linked,
es decir, aquellos seguros en los que el tomador asume el riesgo de
inversión. Tras esta
respuesta, la mayoría de entidades han iniciado la comercialización de
dichos productos, lo que sin duda supondrá un nivel de primas muy
significativo en este año (los crecimientos del sector hasta junio en
estos productos ya fueron de un 49%). Los
seguros de vida del tipo Unit Linked representan una excelente
alternativa de inversión, puesto que permiten al asegurado escoger el
perfil de inversión que más se ajusta a sus necesidades, e ir modificándolo
en función de los cambios en su perfil de riesgo o de las variaciones
que se produzcan en el mercado, característica que realza pues el carácter
largo placista del seguro. Los
Unit Linked están presentes en la mayoría de los países europeos,
donde tienen un peso muy significativo sobre el total de primas del
sector asegurador. De
hecho, el sector asegurador español es muy optimista sobre el
crecimiento en el futuro de este tipo de productos, y confía en que
alcancen el peso que ostentan en países como Inglaterra o Francia.
Este esperado crecimiento contribuirá a aumentar la popularización
del seguro. Además, desde UNESPA se está trabajando para conseguir la máxima
transparencia en este tipo de seguros, por lo que a partir del próximo
1 de enero se pondrá en marcha un proyecto, el SISVUL, cuyo objetivo es
precisamente difundir con carácter semanal informaciones homogéneas
para todas las compañías relativas a los importes contratados y a las
rentabilidades de las diferentes carteras o fondos de inversión de los
Unit Linked. Recientemente,
han aparecido opiniones, que califican a los Unit Linked de productos «falsamente
aseguradores». Estas
manifestaciones no puede hacerse más que desde el punto de vista del
que desconoce el seguro de vida y cree que los seguros únicamente
cubren contingencias de fallecimiento: de hecho, un 90% de las primas
del seguro de vida proceden de seguros de ahorro, en los que la
componente de fallecimiento es secundaria, y prevalece la contingencia
de jubilación o ahorro largo placista.
Tradicionalmente esta característica de ahorro de los seguros se
ha venido ofreciendo mediante productos con garantías de tipos de interés.
Con los Unit Linked, a este tipo de productos se añaden los que
no dan garantía de tipo de interés, lo cual ya se ha dado por ejemplo
en los fondos de pensiones, productos en los que nunca se ha dudado de
su función de previsión social complementaria. El
surgimiento de estos productos obedece a la voluntad del sector de dar
respuesta a una necesidad del mercado y de poder competir con otros
instrumentos. Precisamente
ahora que el seguro comenzaba a gozar de una cierta ventaja competitiva,
aparecen declaraciones en la prensa, anunciando los fondos paraguas.
Esta noticia lamentablemente no es la más conveniente para el
seguro, ya que frena el flujo de nuevo dinero, así como el procedente
de otros instrumentos hacia los Unit Linked,
y por tanto frena su popularización. Personalmente
comprendo perfectamente las aspiraciones, totalmente legítimas, de las
gestoras de fondos de inversión. No
obstante, el argumento que se está utilizando para conseguir una
equivalencia con los UNIT LINKED es el de la neutralidad fiscal, sin
pararse a preguntar si ésta neutralidad, no sólo fiscal, sino
neutralidad en general, con mayúsculas, ha existido siempre entre los
instrumentos de ahorro. También sería conveniente preguntarse por las causas de la
actual distribución del ahorro, en la cual el seguro de vida no ocupa
uno de los lugares más destacados. Lo
que resulta obvio, es que, en el caso de autorizase los fondos paraguas,
previamente deberán de aclarársele al seguro de forma definitiva
algunos aspectos substantivos, tanto de carácter fiscal como de
flexibilidad de productos, entre otros citar por ejemplo la no obligación
de reducir los rendimientos negativos, la no limitación-acotación de
los rescates parciales, ciertos aspectos de los UNIT LINKED, etc. Para
concluir, hacer un balance positivo del ejercicio 1999 para el seguro de
vida, en el que se conseguirán tasas de crecimiento iguales o
superiores a los conseguidos en 1996 y 1997.
Asimismo, es de esperar que el trabajo realizado en los últimos
años por el sector siga teniendo el reconocimiento de los agentes
sociales, administración, partidos políticos y público en general, y
prosigan el camino emprendido de potenciar la previsión social
complementaria, en la cual el seguro de vida juega un papel crucial. |