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Nº 17 - Mayo/Junio 1999 |
Artículo
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Las
«PCS Catastrophe Insurance Options» como coberturas alternativas al
reaseguro tradicional para riesgos extraordinarios. Francisco M. Alcántara Grados. Actuario. 1. Opciones para riesgos catastróficos actualmente negociadas en la Chicago Board of Trade (CBOT). A finales de 1.992 comenzaron a cotizarse en la CBOT futuros sobre índices de siniestros catastróficos y la negociación de las opciones correspondientes basadas en ellos, tras varios análisis donde se llegó a contemplar el lanzamiento de otros contratos sobre seguros de otros ramos, principalmente del ramo de salud y hogar[i]. Debido a diversas deficiencias técnicas, que se tradujeron al principio en un nivel de transacciones muy bajo, el tipo de contrato y su número ha sido mejorado y ampliado en varias ocasiones. Los factores que incidieron negativamente en los primeros años se pueden resumir en los siguientes puntos[ii]: a) Falta de liquidez al existir un número bajo de especuladores. b) Falta de representatividad del primer índice empleado (Índice ISO) al englobar solamente al 65% del mercado y contabilizar siniestros a partir de un determinado montante. c) Un siniestro catastrófico para una compañía puede no serlo para el mercado, lo que implica que el índice no fluctúe mucho y la compañía no recupere suficientemente. Los contratos de futuros y opciones inicialmente creados desaparecieron a finales de 1995, en beneficio de las actuales «cat options», dejando el mercado de negociar contratos de futuros a partir de este momento. 1.1. Participantes en el mercado: Actualmente se consideran como una protección estandarizada, de tal forma que las opciones para riesgos catastróficos pueden complementar al programa tradicional de reaseguro en exceso de pérdidas. Los inversores institucionales pueden utilizar también estas opciones, de tal manera que se les abre el camino para participar en riesgos tradicionalmente reservados a la industria aseguradora, sin necesidad de participar directamente en este sector. Los aseguradores y reaseguradores obtienen una nueva fuente de capital para asumir riesgos catastróficos, añadiéndose capacidad al mercado. Del
lado de los compradores, nos encontramos con aseguradores y
reaseguradores. Del lado de los vendedores, aparecen reaseguradores y
fondos de inversión. La
posición de aseguradores y reaseguradores, que asumen el riesgo de pérdidas
procedentes de catástrofes en sus carteras de pólizas o contratos de
reaseguro respectivamente, será básicamente de demanda de opciones de
compra (de transferencia de
riesgo o adquisición de cobertura). Actualmente existe mayor oferta que
demanda sobre la CBOT para estas coberturas de riesgos catastróficos,
ya que hay mayores peticiones de venta de opciones de compra, es decir,
de asunción de riesgos, que de compra de opciones de compra, o
transferencia de riesgos, provocado fundamentalmente por el nivel bajo
actual de las tarificaciones o precios de las protecciones excess-loss
para catástrofes del mercado reasegurador tradicional. 1.2. Sobre la
configuración de la cobertura: El negocio con «PCS Cat Insurance Options» se lleva a cabo en el
marco de las llamadas call spreads
(estrategia de utilización de opciones que tiene interés para el
sector asegurador como transferencia de riesgos) que se configuran de
manera análoga a los tramos individuales del reaseguro tradicional
excess loss catastrófico. Esta
cobertura en capas se logra a través de la combinación de dos
posiciones opuestas: por medio de la compra y venta simultánea de
opciones call con diferentes precios de ejercicio e igual vencimiento: -
El precio inferior corresponde a la prioridad o attachment
point, -
El precio superior o exit point define el límite máximo de la cobertura. La
analogía con la práctica del reaseguro tradicional no proporcional es
evidente: el asegurador compra opciones pagando una prima con el fin de
compensar las desviaciones negativas a partir de una determinada retención
(o prioridad) de la siniestralidad de su cartera, con los beneficios que
obtendrá en las opciones al venderlas a un precio superior
correspondiente al aumento de siniestralidad por encima del nivel del
precio de ejercicio. En
el gráfico siguiente se muestra el perfil de cobertura para una call
spread 20/50. Es decir, la
compra de una opción de compra a precio de ejecución de 20 y la venta
simultánea de una opción de compra a precio de ejecución de 50. De
esta manera, se consigue una protección de la cartera entre los niveles
del índice de siniestralidad del intervalo (20,50), al transferir al
vendedor de la opción de compra la siniestralidad por encima de 20 y
hacerse cargo, a su vez, de los excesos sobre 50. A
esta estrategia se le denomina bull
spread, o diferencial alcista[iii],
estrategia indicada cuando se considera que la acción tiene una ligera
tendencia al alza. Se trata de una alternativa a la adquisición de una
opción de compra cuando las expectativas son ligeramente positivas y se
desea limitar el riesgo de pérdidas. Una característica de esta
estrategia es que el riesgo se reduce en contrapartida a la reducción
de la ganancia potencial. En
nuestro mercado particular de opciones relativas a protecciones para
riesgos catastróficos, la estrategia anterior es coherente con la
tendencia al alza en la evolución de la siniestralidad de estos eventos
y la necesidad que las entidades aseguradoras tienen de una cobertura o
limitación de pérdidas para poder asumir estos riesgos. 1.3. Sobre el índice
PCS: Para
cubrir un riesgo catastrófico en los mercados financieros, es necesario
referirse a un criterio, un «índice de catástrofes». Se convierte en
un factor indispensable, ya que permite determinar una pérdida o
beneficio rápidamente, calculando el coste del siniestro. Estos
índices cubren todo el territorio de los Estados Unidos (Contrato
Nacional) así como diferentes regiones por separado (Este, Nordeste,
Sudeste, Oeste y Medio Oeste), y
de manera específica aquellos Estados con un riesgo de catástrofe más
elevado (Florida, Texas y California). El
índice PCS es un índice de siniestralidad por catástrofes[iv]
ocurridas durante el periodo al que hace referencia el contrato,
obtenido como cociente entre el importe de daños estimados dividido por
100 millones de dólares. Si el montante de siniestros se sitúa a 15.000 millones de dólares, el índice será de 15.000 / 100 = 150. Por tanto, cada punto del índice supone un daño agregado del mercado de 100 millones de dólares en la región correspondiente.
El
umbral de inicio de la cobertura está indexado sobre este mismo índice.
De aquí, la necesidad de que sea elaborado por una autoridad reconocida y
presentar una absoluta fiabilidad para que los inversores acepten
arriesgar sus capitales. PCS recopila y procesa datos de siniestralidad
procedentes de aseguradores que representan actualmente entre el 70% y el
85% en cuota de mercado en primas suscritas en No Vida en EE.UU Los
siniestros incluidos en el índice proceden de pérdidas causadas por daños
a los edificios y a su contenido, gastos de atención a los asegurados con
posterioridad al siniestro en pólizas de hogar y pérdida de beneficios
en pólizas de comercio. La
expresión analítica del índice es la siguiente: IPCS
=
(1/100)åiåjåkSijk
Siendo: IPCS
el índice de siniestralidad PCS por catástrofes en el periodo de
exposición al riesgo; «i» el número de ramos o categorías de seguros;
«j» el número de estados incluidos; «k» el número de aseguradores
que participan en el cálculo del índice; Sijk el importe
acumulado de los siniestros pagados y pendientes comunicados por el
asegurador «k», en el estado «j», en el ramo del seguro «i» en el
periodo de referencia del contrato. Las
valoraciones del índice IPCS estarán en función del
comportamiento de la variable Sijk que representa la
cuantía acumulada de siniestralidad del periodo observado en las carteras
de los aseguradores que forman parte del índice. Se trata de una variable
aleatoria asociada al proceso de riesgo al que está sometido cada compañía,
pero sólo para los riesgos referentes a los territorios, ramo y causas
que computan en este índice. Y una variable acumulativa, al ir integrando
los siniestros que se van produciendo a lo largo del periodo. A
diferencia del anterior índice ISO, se prescinde de la ponderación de
los siniestros procedentes de cada asegurador en función de su cuota de
mercado en primas suscritas en cada estado[i]. La
precisión del índice PCS utilizado en Chicago ha sido puesta en
entredicho por la Bermuda Commodities Exchange[ii],
que ha preferido un nuevo índice aparecido recientemente, el GCCI (Guy
Carpenter Catastrophe Index), juzgado más preciso[iii]
y por tanto con una mayor correlación con la experiencia individual de
cada asegurador, gracias a las siguientes novedades: -
Desciende en una mayor desagregación geográfica, al referirse no a
Estados sino a códigos postales. -
El PCS cubre varios ramos de seguros contra daños, mientras que el GCCI
se limita a las pólizas de Hogar. -
El PCS cubre todos los eventos (inundación, terremoto, viento, granizo y
motín o revuelta), mientras que el GCCI se limita a los eventos atmosféricos. -
El PCS calcula los siniestros sobre la base de estimaciones, mientras que
el GCCI se fundamenta en cifras reales. -
El PCS retiene una representación de la siniestralidad en puntos de 100
millones de dólares, mientras que el GCCI se expresa en ratio
siniestro/suma asegurada. 1.4.
Caracterización de los contratos: Elección
de cobertura: Puesto que la diversidad geográfica no es la única
variable en una cartera de riesgos catastróficos, CBOT introduce a partir
de 1996 la posibilidad de actuar en opciones para tramos bajos, small
cap contracts, con un intervalo entre 0 y 20.000 millones de dólares
de siniestralidad, y opciones para tramos altos, large
cap contracts, para pérdidas entre 20.000 y 50.000 millones de dólares.
Se
busca así una mayor eficiencia en la protección según la cartera de
cada asegurador o reasegurador, y se acentúa la analogía con la práctica
en el reaseguro tradicional de exceso de pérdidas, donde la división de
la cobertura en varios tramos, layers, o contratos es habitual. Periodo de exposición al riesgo:
En función del tipo de transferencia de riesgos, CBOT ha diseñado
contratos donde los meses de denominación, loss
period, se sitúan al final de cada trimestre y final del año.
Corresponden con el periodo de exposición al riesgo, es decir, el periodo
en el que el evento catastrófico debe ocurrir para que sus pérdidas sean
imputadas por PCS al contrato correspondiente. Dos
de estos contratos (Este y California) tienen periodos anuales, reflejando
su dependencia al terremoto. El contrato Nacional tiene periodos
trimestrales y anuales. En los otros cinco contratos se aplican periodos
trimestrales. De
esta manera el carácter estacional de algunos eventos catastróficos,
como los ciclones o huracanes, se tiene en cuenta en el sistema, siendo
posible, por ejemplo, la compra de un September
contract que permite una cobertura específica y exclusiva para el
tercer trimestre. Se
trata de una clara diferencia con los contratos excess-loss catastrófico
del reaseguro tradicional, donde el periodo de duración del contrato
tiene normalmente un mínimo de 365 días. Mediante
estrategias strip[iv], se puede obtener una
cobertura durante el periodo deseado, combinando la realización simultánea
de spreads de
vencimientos sucesivos. Los
periodos de denominación de estos contratos son los siguientes:
Vencimiento
de las opciones: Las options cat
pueden ser ejercidas sólo en el momento del vencimiento (opciones estilo
europeo). Después
de cada contrato trimestral o anual, continúa un periodo de desarrollo, development
period, hasta llegar al vencimiento que se puede situar en
seis meses o un año, desde el mes de denominación. Por tanto,
el contrato se sigue negociando hasta la fecha de vencimiento. Si
bien los siniestros a computar se han de producir necesariamente en el
transcurso del trimestre o del año de denominación del contrato. Esta
particularidad del mercado es debido a las dificultades de tramitación de
los expedientes de liquidación, lo que provoca la necesidad de este
periodo adicional para recabar toda la información con el fin de
determinar el importe total de siniestralidad real. Periodo
de desarrollo: 6
meses
o
12 meses tras cada periodo de exposición al riesgo
trimestral o anual. Liquidación: Todas las options cat expiran el último día del periodo de desarrollo, final settlement date, a las 18 horas. El valor del índice PCS en ese momento será el utilizado para la liquidación de los contratos. Las
opciones no ejercidas que estén in
the money (cuando el precio de ejercicio es inferior al precio de
mercado en el momento de la emisión) serán ejercidas automáticamente el
día de liquidación final o de vencimiento.
En otras palabras, cuando la siniestralidad que define la prioridad mínima
(attachment point) sea inferior a la siniestralidad efectivamente
ocurrida durante el periodo de exposición al riesgo del contrato. La
ilustración siguiente muestra los periodos de exposición al riesgo y de
desarrollo para cada contrato, junto al día de liquidación final.
Valoración del índice: Debido a las dificultades para negociar opciones valoradas en dólares procedentes de siniestros del sector asegurador, se ha desarrollado un sistema para la valoración del índice, index valuation, que refleja esta siniestralidad desde cero hasta 50.000 millones de dólares (valor del máximo compromiso asumido en los contratos de tramo alto). Para determinar el valor del índice, como ya se ha indicado en el apartado anterior dedicado a describir el índice PCS, se divide la siniestralidad total del sector entre 100 millones de dólares y se redondea hasta el decimal más próximo. Cada
punto del índice tiene un valor nominal a efectos de cotización de 200 dólares.
Precio de ejercicio o de cierre: Los precios de ejercicio, strike value, se establecen en puntos del índice con intervalos de cinco puntos. Para
los contratos de capas bajas, el precio de ejercicio oscila entre 0 y 195
para opciones de compra, call, y
entre 0 y 200 para opciones de venta, put. Para los contratos de capas altas, el precio de ejercicio tiene un rango de 200 a 495 para opciones de compra, call, y de 205 a 500 para opciones de venta, put. 2.
Ejemplo de aplicación del uso de PCS cat options de la CBOT como
cobertura para riesgos catastróficos.
La
aplicación
se realiza para un determinado Asegurador directo que tiene una cuota de
mercado en primas suscritas del 0,2%
de las pólizas susceptibles de estar afectadas por un evento natural en
la región del Este de EE.UU. La
siniestralidad
de nuestro Asegurador tiene un comportamiento análogo a la siniestralidad
del resto del sector asegurador, al tener un perfil de cartera con suma
asegurada similar y una dispersión geográfica igualmente en línea,
existiendo, por tanto una total correlación entre ambas. Se
desea
una cobertura de 6 millones en exceso de 4 millones de dólares, ya ha
conseguido encontrar una protección excess loss cat tradicional a partir
de 10 millones de dólares, pero ha sido imposible bajar esta prioridad
debido al nivel de las tasas del mercado reasegurador. Para
ello se realizan los siguientes pasos: - Cálculo
de los precios de ejercicio, strike
value. Prioridad
mínima: Con un 0,2% de cuota de mercado,
la retención buscada de 4 millones de dólares, corresponde a un riesgo
en todo el sector de 2.000 millones de dólares, (4 millones / cuota de
mercado del 0,2%) = 2.000 millones de dólares, este montante de
siniestralidad equivale a 20 puntos de índice, ya que cada punto supone
una siniestralidad de 100 millones de dólares. Límite
de cobertura: (10 millones / cuota de
mercado del 0,2%) = 5.000 millones de dólares, o 50 puntos de índice. Por
tanto, 6 xs 4 millones de dólares es equivalente a una 20/50 call spread.
Lo que trasladado a toda la industria del seguro es una protección para
una catástrofe entre 2.000 y 5.000 millones de dólares, lo que se
enmarca dentro de los contratos denominados small
cap. - Cálculo
del número de spread a comprar:
El número de spreads resulta de dividir el alcance de la protección
buscada entre el rango de los dos precios de ejercicio por el valor de
cotización de cada punto del índice (200 dólares). Nºspreads
= 6 millones $ / ((50-20)*200$) = 1.000 spreads Por
tanto, el Asegurador ejecutará una orden spread
para la suscripción de compra de 1.000 call
options a un precio de ejercicio de 20 y venta de 1.000 call
options a un precio de ejercicio de 50. Eficacia
de la cobertura en caso de siniestro (sin tener en cuenta la prima del
spread): 1er. Caso.
La cifra global de siniestralidad en el Este se sitúa por debajo de los
2.000 millones de dólares. Por
ejemplo, se eleva a 1.000 millones de dólares durante el periodo de
exposición al riesgo del contrato. Nuestra aseguradora se ha visto
afectada en un 0,2% (2 millones dólares). Lo que no sobrepasa su nivel de
retención de 4 millones. El
índice de referencia PCS se sitúa en un nivel 10, ya que corresponde al
importe de daños estimados dividido entre 100 millones de dólares, es
decir, 1.000/ 100 = 10, por debajo del precio de ejercicio de la opción. En
este caso la aseguradora no recupera del mercado, ya que su siniestralidad
está por debajo de la retención, y ninguna de las opciones es ejercida. 2º.
Caso. La cifra global de
siniestralidad en el Este se sitúa entre 2.000 y 5.000 millones de dólares. Por
ejemplo, la cifra global de siniestralidad en el Este se eleva a 3.000
millones de dólares. Nuestra aseguradora se ha visto afectada en un 0,2%
(6 millones dólares). Lo que sobrepasa en 2 millones su nivel de retención. El
índice de referencia PCS se sitúa en un nivel 30 (3.000/ 100 = 30) El
asegurador ejerce la opción, lo que le supone unos ingresos de 10, que
por los 200 dólares de valor nominal, recibe unos ingresos de 2.000 dólares
por cada opción. Al adquirir 1.000 spreads,
la compañía recupera del mercado los 2 millones de dólares por encima
de su retención. 3er.
Caso. La cifra global de
siniestralidad en el Este es superior a 5.000 millones de dólares. Por
ejemplo, la siniestralidad se eleva a 6.000 millones de dólares. Nuestra
aseguradora se ha visto afectada en un 0,2% (12 millones dólares). Lo que
sobrepasa en 8 millones su nivel de retención. El índice de referencia PCS corresponde a 60 y la aseguradora recibe el total de la protección deseada, es decir, 30 puntos x 200$ x 10.000 spreads o 6 millones de dólares, pero a su vez el comprador de la opción con precio de ejercicio 50 también la ejercerá, al superar el índice este valor, asumiendo nuestra aseguradora los excesos sobre el mismo, es decir, 10 puntos x 200$ x 10.000 spreads o 2 millones de dólares.
3.
Ventajas e Inconvenientes desde el punto de vista asegurador: Como
ventajas del mercado de opciones de la CBOT nos encontramos con las
siguientes, todas ellas en complemento de los programas de reaseguro
tradicionales:
-
Complementa las insuficiencias de un programa de reaseguro clásico, como
puede ser la exigencia de una prioridad mínima para un asegurador directo
pequeño o el problema de capacidad para una gran cedente. Es decir, llena
los huecos no cubiertos por el reaseguro tradicional.
Por
ejemplo, la cedente desea un protección excess loss de 80 en exceso de 20
millones de dolares, pero la capacidad del mercado de reaseguros le
satisface una cobertura hasta 50 millones (30 xs 20 millones dólares). En
este caso, puede acudir al mercado de opciones adquiriendo una cobertura
para la capacidad restante. -
Los aseguradores y reaseguradores pueden comprar opciones para riesgos
catastróficos antes, durante y después de una catástrofe. De esta
forma, se añade rápidamente una capacidad suplementaria en caso de que
ocurra o muy probablemente ocurra el evento. Es normal que un gran número
de opciones se compren el mismo día del inicio de un ciclón tropical. -
Posibilidad de disminuir la retención cuando la capacidad del mercado
tradicional se encuentra en tramos altos o prioridades más elevadas a la
pretendida por la cedente. Por
ejemplo, se desea adquirir una protección excess loss de 200 en exceso de
30 millones de dólares, pero el mercado tradicional ofrece cobertura a
partir de 50 millones de dólares. En este caso, se adquiere la protección
tradicional en exceso de 50 millones y se cubre los 20 millones primeros
por la compra de una call spread,
consiguiendo el nivel de retención deseado. -
Facilidad para equilibrar la exposición entre tramos altos y tramos
bajos. Se
puede equilibrar una sobreexposición en tramos bajos, con la venta de
opciones catastróficas correspondientes a tramos más altos, asumiendo un
riesgo más equilibrado en toda la cartera. -
Equilibrar la cobertura geográficamente. De
manera análoga al punto anterior, si la cartera tiene una baja o alta
concentración de riesgos en una región o estado en particular, se puede
lograr una mayor diversificación geográfica con la venta o compra de un
contrato regional, estatal o nacional. Con
la venta de estos contratos de opciones se asume una exposición en una
determinada zona y a cambio se obtiene una prima. -
Reconstitución de garantía flexibles, para un lugar y duración
deseados. Por
ejemplo, si un ciclón en Florida durante el mes de agosto ha causado daños
que atraviesan totalmente la cobertura del reaseguro excess loss
tradicional, en lugar de reconstituir esta garantía totalmente, se puede
adquirir una September Florida cat
option para el último mes del tercer trimestre y una December
Florida cat option para el cuarto trimestre. -
Se trata de un sistema completamente público, donde los precios son los
mismos para cada uno de los participantes. Evitando así las diferencias
de precios que el reaseguro tradicional aplica tras la cotización de cada
cartera. Sin
embargo, el sistema presenta algunas debilidades importantes respecto al
reaseguro tradicional: a)
El riesgo de correlación: la cobertura solamente será eficiente
si las variaciones de la siniestralidad del asegurador siguen las del índice,
lo que no siempre se consigue, ya que el sistema se basa en la necesidad
de obtener un índice que refleje correctamente las características del
mercado en su conjunto. b)
En sus primeros años, el sistema se ha encontrado con un problema
añadido, ya que el asegurador que se aventura en el CBOT debe realizar
una especie de revolución cultural[v]: pasar de su lógica
profesional propia (gestionar los riesgos mediante su mutualización), a
la de un banquero, que desea ante todo neutralizar los riesgos. 4.
Aproximación a su valoración:
4.1. La no aplicabilidad de los métodos de valoración basados en el modelo de Black-Scholes: El valor de las PCS Cat Options depende de una serie de factores que implica la existencia de dificultades de valoración en el comportamiento de los precios en este mercado. Estas dificultades hacen que en el mercado de la CBOT se utilice un módelo de valoración de opciones basado en el modelo de Black-Scholes. La
valoración de opciones es un procedimiento complejo. Con el fin de
examinar la aplicabilidad de algunos de los modelos actuales, se ofrece
una rápida descripción del funcionamiento de estos modelos
y de las suposiciones que
tienen sobre el proceso estocástico subyacente. Con esto se puede
finalmente indicar por qué algunos de estos modelos no pueden ser
aplicados para la valoración de una opción para riesgos catastróficos y
realizar sugerencias respecto a qué modelos existentes parecen tener las
características más deseables para ser adaptados a la valoración de
estas opciones sobre seguros. El modelo de Black-Scholes es el modelo clásico de valoración de opciones tipo europeo y para acciones sin pago de dividendos, alrededor del cual han surgido otros modelos basados en él. La primera suposición importante es que considera que el precio de los activos sigue un proceso de Wiener. La asunción inicial parte de que los cambios en el precio de los activos siguen un tipo de proceso de movimiento browniano. Es decir, asume que los precios de los activos siguen una distribución normal logarítmica, lo que implica que los rendimientos de los mismos tienden a distribuirse normalmente. Dados
el tiempo que falta hasta el vencimiento de la opción (t), el tipo libre
de riesgo (Rf), el precio de ejecución de la opción (E) y la
varianza de la tasa de rentabilidad instantánea (s2
), el
modelo ofrece una relación entre el coste de la opción de compra europea
(c) y el precio de la acción sobre la que recae (S0).
Introduciendo el precio de la acción de un día, se puede determinar qué
opciones se encuentran infravaloradas y cuáles sobrevaloradas, a través
de la siguiente fórmula: c = S0 * N
(d1) – E * e -Rf t * N (d2)
Donde N(di) es la función de distribución de la
variable aleatoria N(0,1). d1
= (ln (S0/
E) + Rf t + ½ s2
t) / sÖ
t; d2 = d1 - sÖ
t Siendo sÖ
t la volatilidad del activo. Este
modelo puede extenderse a mercancías (commodities)
y acciones con pago de dividendos. También puede adaptarse para ofrecer
información sobre opciones de tipo americano. Se puede asumir igualmente
que un índice sigue un movimiento geométrico browniano, y aplicar el
metodo a distintos índices. Se
trata de un modelo que para el proceso funciona bien en la práctica
gracias a su facilidad de cálculo. ¿Se
puede aplicar el modelo de Black a las opciones derivadas de seguros? No.
Porque el proceso subyacente en todos estos modelos antes mencionados es
del tipo de movimiento browniano. Lo que significa que los cambios en el
precio del activo considerado varían hacia arriba o hacia abajo en una
cierta trayectoria aleatoria y su nivel en el futuro no depende de la
situación pasada. Lo que no parece consistente con el comportamiento que
se puede esperar en las opciones de seguros basadas en un índice para
siniestros catastróficos, ya que ignora la naturaleza esporádica de las
catástrofes y la consecuente concentración (o saltos) en el número de
siniestros, como se aprecia en la ilustración siguiente. Por tanto, la
utilización de estos modelos lleva a errores significativos en los
precios. Al
principio de un periodo se puede tener una cierta expectativa sobre el
precio de liquidación del final de este periodo. Se puede prever que baje
gradualmente si durante el periodo trimestral de exposición al riesgo no
ocurre ningún siniestro. Como el siniestro normalmente llega, podría
esperarse que el precio subiese. Este razonamiento forma parte de las
suposiciones de un proceso de Wiener. Esto no es un proceso de Markov. Una
vez que el precio ha saltado a un nivel determinado, el precio futuro
dependerá del pasado. La variación estocástica no será la variación
simétrica subyacente al movimiento de los precios de las acciones, ya que
existe una mucho mayor tendencia a aumentar, a medida que los siniestros
ocurran, que ha de crecer, mientras que los siniestros no ocurren. La base
fundamental de las suposiciones que conducen a la mayoría de las teorías
de valoración de opciones actuales hace que no sean aplicables en el caso
de opciones sobre seguros catastróficos. ¿Existen
otros modelos de valoración
de opciones que se puedan utilizar? Hay modelos que asumen saltos en el
proceso estocástico, y no una simple deriva hacia arriba o hacia abajo.
Uno de estos modelos es el Pure Jump
Model (Cox, Ross y
Rubinstein, 1979). Lo esencial de este modelo es que por ejemplo durante
un periodo de tiempo dt, el
precio actual de la acción, S puede pasar de S
a Su, con probabilidad ldt S
a Se –(1)dt con probabilidad 1 - ldt Esto
ya tiene una mayor aproximación que el proceso de Wiener, para la
explicación de movimientos en los precios de las opciones sobre seguros.
Se espera que el precio vaya hacia abajo si los siniestros no ocurren,
pero se produce un salto en el caso de que ocurra un siniestro catastrófico.
En este caso los saltos tienen tamaños fijos, extensiones de este modelo
pueden permitir saltos con varios tamaños. Existe también un modelo
denominado Jump Diffusion Model
(Merton, 1976) que sobreimpone el tipo de salto. Cummins
y Geman («An Asian Option Approach to the Valuation of Insurance Futures
Contracts». Rev. Futures Markets, 1994)
describen cómo las técnicas de valoración de opciones asiáticas[vi]
pueden aplicarse para la valoración de opciones sobre seguros, al tener
similares características, ya que esta últimas se basan en una acumulación
de siniestros durante un periodo. 4.2. La aplicación de la técnica actuarial: Hasta ahora se ha indicado por qué los modelos más usuales de valoración de opciones no pueden ser válidos para su aplicación en el contexto de opciones de seguros, y menos aún, para riesgos catastróficos e indicado otros tipos de modelos que pueden quizás ser fuente de métodos más ajustados para la cotización del precio de las opciones de seguros. Meneu (Rev. Española de Financiación y Contabilidad, 1995) nos muestra la problemática de esta valoración y el recurso a otras vías: Ä Reconstrucción histórica de índices de siniestralidad para determinar sus características y, en la medida de lo posible, analizar la distribución de probabilidad asociada. Ä Determinación de la distribución de probabilidad asociada a la siniestralidad propiamente dicha a través del análisis de dos variables aleatorias: el número de siniestros y la cuantía de cada uno de ellos. Procedimientos utilizados por la técnica actuarial para la tarificación de las primas en seguro directo en general, y en particular para la cotización de los contratos de reaseguro no proporcional para riesgos catastróficos[vii]. Por tanto, la utilización de esta metodología puede servir de pauta para la elaboración de modelos de valoración de los precios de estos activos. La
construcción del modelo actuarial para los riesgos catastróficos de la
naturaleza es también una tarea difícil. El planteamiento ideal es el
que intenta modelizar el riesgo como la suma de un gran número de
variables aleatorias que representan la exposición de cada riesgo
individual al fenómeno de la naturaleza tratado. Estas variables
aleatorias estarían fuertemente correlacionadas con coeficientes de
correlación decrecientes conforme la distancia aumente. Este modelo que
se aproxima claramente a la realidad, resulta intratable desde el punto de
vista matemático[viii]. Una
aproximación consiste en calcular el precio de la opción al final del
periodo mediante simulación del número y del importe de los siniestros.
Este tipo de aproximación puede ser el punto de partida para la valoración
de opciones que siguen procesos con algún tipo de salto. El parámetro l
indicado en el modelo anterior Pure
Jump Model se puede tratar como la probabilidad de Poisson de
ocurrencia de una catástrofe, igualmente el factor «u» de este modelo
guarda relación con la cuantía de un siniestro, lo que nos conduce a
tratar a este factor como una
variable estocástica, para ello se realizan asunciones sobre la
distribución de siniestralidad total, y se intenta construir un modelo
alrededor de esto. En
este sentido, J. Ryan (Rev. Financial Reinsurance & Futures, 1994)
utiliza un modelo de Poisson para la frecuencia de los siniestros y una
distribución logarítmico normal para la cuantía de los siniestros
procedentes de huracanes y una distribución normal para la cuantía de los siniestros
procedentes de otros eventos. Otros
modelos se pueden considerar, por ejemplo las distribuciones de Weibull y
Pareto se utilizan para modelizar la cuantía de los siniestros de
huracanes (ver Levi y Partrat: «Statistical Analysis of Natural Events in
the US». ASTIN
Colloquium 1989) Lane
(«Arbitraging insurance risks: the USAA vs PCS case study». Rev.
Global Reinsurance, 1997) muestra cómo ajustar una función de
siniestralidad total implícita a partir de los precios cotizados en el
mercado del CBOT. A partir de una aproximación Gamma a la función de
distribución de la siniestralidad total, se pueden obtener precios para
tramos que no hayan sido previamente negociados. 5.
Conclusión:
A modo de conclusión, se admite generalmente que los derivados del
reaseguro de la CBOT funcionan bien como un complemento, pero no como
sustitutos de las soluciones del reaseguro tradicional, ya que al ser
contratos bursátiles estandarizados (a pesar de los esfuerzos realizados
en mejorar sus opciones, para dotarlas de mayor flexibilidad y
personalización a cada compañía) se basan por definición en una
cartera promedio, mientras que los contratos excess-loss del reaseguro
tradicional se refieren a carteras individuales de las cedentes.
Debido a esta diferencia del riesgo de base, las PCS Cat Insurance Options no pueden sustituir al programa tradicional XL hecho a medida. Su potencial radica en su capacidad flexible para complementarse, además de ser una puerta abierta en caso de situaciones deficitarias de cobertura, con encarecimiento de costes, en el mercado tradicional y en aquellos casos donde las carteras tengan una exposición al riesgo muy desequilibrada. [i] Para un análisis del índice ISO anteriormente empleado ver V. MENEU: “Contratos de Futuros y de Opción sobre seguros en catástrofes (CATS): Aplicación actuarial a los reaseguros”. Revista Española de Financiación y Contabilidad, vol. XXIV, nº 85, abr-jun 1995, págs. 1015-1036. [ii] Ver Lloyd’s List Insurance Day, 12 de marzo de 1997 y 18 de noviembre de 1997. [iii] La Tribune de l’assurance: “Futures, cat bonds”.Hors-série. Septiembre 1997, pg. 35. [iv] Estrategia compleja de utilización de opciones, que consiste en la adquisición de dos opciones de venta y una opción de compra sobre el mismo título. [v] R. Miller: “Keeping your options open”. Rev. REINSURANCE, vol. 28, nº 4. Julio, 1997. Pág. 9. [vi] Se diferencia del contrato de opción clásico en que el precio del activo subyacente se calcula como promedio de los precios alcanzados por el mismo a lo largo de un periodo determinado. [vii] Sin embargo, este procedimiento es igualmente complejo debido a que la tarificación de riesgos catastróficos supones, en muchos casos, la carencia de bases estadísticas fiables, al ignorarse su frecuencia y no poder establecerse el coste del siniestro potencialmente más elevado. La naturaleza de las pérdidas potenciales puede ser extremadamente diversificada y su probabilidad de ocurrencia en algunos casos puede ser muy inestable. Para hacer frente a las dificultades mencionadas es necesario aplicar unos métodos, que puedan ser utilizados en la mayoría de los casos y adaptados a las especialidades de la cartera a tarificar, para ello se recurre a métodos probabilísticos y de simulación. [viii] SCHNIEPER, R.: "The Insurance of Catastrophe Risks". International Prize in Actuarial Science: Cat Risks. SCOR Notes. SCOR. Abril, 1993. [i] Rev. REACTIONS: “Looking into the Future”. Julio, 1992. Págs. 36-38 y Rev. Financial Reinsurance & Futures: “Health Insurance Derivates”, nº 27. Noviembre, 1993. Págs. 11-15. [ii] Según entrevista mantenida con Emmanuelle Durousseau,, actuario suscriptor de la compañía Commercial Risk Europe, especializada en reaseguro no tradicional. [iii] Ver L. DÍEZ CASTRO y J. MASCAREÑAS: Ingeniería Financiera. La gestión en los mercados financieros internacionales. McGraw-Hill, 2ª edición. Madrid. 1994. Pág. 147-148. [iv] PCS define una catástrofe como aquel evento que causa más de 25 millones de dólares en daños asegurados y afecta a un número significativo de pólizas y aseguradores.
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